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Secretos del Palacio

El sueño de la casa propia


La segunda sede y primer edificio construido por la BCBA, que hoy alberga al Museo Histórico y Numismático del Banco Central, representó el punto de partida para la conformación de la Asociación tal como se la conoce hoy.

Los “secretos” que se revelan en esta serie de notas fueron, por cierto, acuñados en más de un “palacio”...Cada uno de los edificios que la Bolsa fue ocupando a lo largo de su sesquicentenaria historia simboliza, por identidad urbana e idiosincrasia arquitectónica, los singulares logros y aspiraciones de las distintas generaciones que dieron vida a la Asociación. Desde su aparición en los albores del Siglo XIX, los corredores de Bolsa porteños se habían comportado como avispas itinerantes, sin asiento en un panal fijo (de ahí la denominación “Camoatí”). El carácter errante y fragmentario de este primer grupo bursátil, motivado por la dispersión original de la actividad y luego promovido por la persecución política, desapareció definitivamente con la conformación de la Cámara Sindical: órgano que, elegido por Asamblea de socios, conduciría a partir de entonces los destinos de la BCBA.

Con sentido común, la literatura referida a la historia de la Bolsa ha convenido designar como primer edificio de la Asociación a la casa colonial de un piso, con dirección en Florida N° 21. De entre los muchos locales que ocuparon los corredores antes y después de firmarse el Acta de Fundación de la Entidad, el 10 de julio de 1854, aquella vivienda devenida escritorio de cambios fue el punto de reunión inicial -más o menos fijo y permanente- a la hora de hacer los negocios. “Esta primera parte de la vida de la Bolsa se cumple dentro de proporciones modestas, reducidas”, relata el libro editado con motivo del Centenario de la BCBA. “La consolidación de la institución, la pequeñez del local, la crisis mundial (de 1858) y la guerra civil argentina (entre “unitarios y federales”), impiden que pueda entrar en rutas de progreso rápido. Pero todo iba a llegar más adelante. Pese a lo reducido de su número de socios, la calidad de éstos otorgaba a la institución verdadera importancia en el panorama económico y político”.

La historia de la Bolsa cambiaría dramáticamente, junto con la de la Argentina toda, el 18 de septiembre de 1861. Con la victoria de Bartolomé Mitre sobre Justo José de Urquiza en la batalla de Pavón, quedó disuelta la Confederación Argentina y Buenos Aires se reincorporó al país. La transición histórica que se prolongó hasta la década del 80 -caracterizada por la Guerra del Paraguay y la epidemia de fiebre amarilla, entre otros lamentables acontecimientos- puso a prueba a la BCBA, cuya respuesta ante la adversidad sería la transformación definitiva en la entidad que ha prosperado hasta hoy. En el marco de esa evolución, el primer y razonable paso era contar con un edificio de su propiedad.

Los vecinos de al lado. El dibujo incluido en la obra “Viaje al Plata en 1886”, de T. Taylor, muestra la casa de baños públicos “L’Universelle”, situada por entonces a la izquierda de la sede de la Bolsa. Se ve el edificio de San Martín 216, retirado hacia el interior de la manzana, con su reja de hierro forjado y sus cuatro faroles de gas en el frente.

La City y los pantanos

Presentado el año pasado en la BCBA por el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mauricio Macri, el libro “La City de Buenos Aires” menciona entre las construcciones históricas porteñas relevadas a aquélla que fuera la segunda sede de la Asociación: “La Bolsa de Comercio compró en 1860 a la familia Bosch el predio de la calle San Martín 216 y llamó a concurso para la construcción de su edificio propio, a cuyo efecto fijó un límite presupuestario de 700.000 pesos moneda corriente. Era la primera vez que en Buenos Aires se hacía una obra arquitectónica especial para una entidad de esta naturaleza, reflejando el carácter de su función en su imagen urbana. Hubo 12 proyectos y se seleccionó el presentado por Hunt & Schroeder, que se materializó dentro del costo previsto y se inauguró en 1862. Al estudio de los arquitectos Henry Hunt y Hans Schroeder correspondió la singular tarea de construir los primeros edificios específicamente financieros y bancarios de nuestro país”.

¿Qué aspecto tenía la ciudad por aquellos años? Fue justamente en 1862 cuando la luz eléctrica apareció en Buenos Aires, y la primera vivienda iluminada con ese tipo de energía fue la Confitería del Gas: café situado por entonces en Rivadavia y Esmeralda, que -ironías aparte- debía su nombre a los 11 faroles de gas que adornaban su fachada. Sin embargo, el gas continuaría iluminando por mucho tiempo a gran parte de la ciudad, incluido el frente del edificio de la Bolsa que es objeto de esta nota. En tanto, la inauguración de la primera línea de tranvías tirados por caballos debería esperar hasta 1871, y los servicios de cloacas y de agua corriente no estarían definitivamente terminados hasta 1880.

A decir verdad, cualquiera que se alejara unas pocas cuadras de lo que hoy se conoce como el Microcentro no encontraría mucho más que “una sucesión de pantanos transversales, a cual más grande y profundo”, según relata el historiador Alfredo Taullard: “En esa época empezaban a nivelarse las calzadas, pues hasta entonces en pleno centro las aguas llovidas corrían que era un portento por sus declives naturales. En ciertas calles las aceras eran tan altas que en las esquinas había escalones para poder subir a ellas. En algunas hasta habían tenido que colocar, de trecho en trecho, postes con una cadena o barrote de hierro (como protección, para que los peatones no cayeran a la calle). Estos postes servían a la vez para atar las cabalgaduras”. Un vistazo a esta postal ayuda a comprender por qué impresionó tanto a los contemporáneos el primer edificio propio de la BCBA.

Corazón y cabeza de la República

El diario “El Nacional”, fundado por Dalmacio Vélez Sarsfield, célebre por haber publicado las “Bases” de Juan Bautista Alberdi, realizó una descripción de la por entonces flamante sede de la Bolsa que aporta valiosos detalles históricos: “Las puertas del vestíbulo tienen colocados hermosos vidrios de color, expresamente hechos según diseños de los arquitectos y fabricados en Europa. En el techo de cristal hemos notado que se han colocado medios vidrios, en lugar de vidrios enteros, como tiene la mayor parte del techo, pero tenemos entendido que éstos se han de sacar para recibir nuevos en cuanto lleguen los que han mandado a traer de Europa. Nos hemos quedado muy satisfechos al saber que toda la construcción de fierro de este techo ha sido trabajada aquí en el país, según diseños y dirección de los arquitectos, porque muestra que tenemos operarios inteligentes. Creemos que nada deja que desear en su distribución y comodidad este hermoso edificio como para Bolsa (sic), y que la comisión y socios quedarán muy contentos”.

El 28 de enero de 1862, el presidente de la Cámara Sindical de la Bolsa de Comercio, Juan Anchorena, firmó junto a las ocho autoridades restantes de la entidad el acta de inauguración del inmueble. Asistieron al evento Bartolomé Mitre, en su carácter de Gobernador General de Buenos Aires, y el ministro de Gobierno, Pastor Obligado, junto a hacendados, propietarios, y numerosas personalidades del comercio y de la administración pública. “Abrió el acto el señor Presidente, pronunciando un discurso por el que expresó que la Cámara cumplía con un muy grato deber en concurrir a esta reunión para inaugurar el nuevo edificio de la Bolsa, y presentarlo al país como un testimonio y monumento de su importancia y espíritu comercial”, según consta en la propia acta. “Sólo a la sombra de una situación próspera ha podido crearse un establecimiento fundado en toda parte por el progreso mercantil”, sostuvo Juan Anchorena, y subrayó la “firme fe” de la Cámara en que la nueva Bolsa habría de representar en el ámbito político y mercantil “el corazón y la cabeza de la República Argentina”.

Exhortado por los presentes, Bartolomé Mitre tomó la palabra para expresar sus votos “por la prosperidad y desarrollo del comercio de la Nación, impulsado por hombres y capitales nacionales y extranjeros en aras del bien común”. Al señalar al comercio como el artífice de “la grandeza, la gloria y la felicidad de las naciones”, el Gobernador General afirmó que sus representante, en nombre de todo el Comercio argentino, podían “levantar en lo alto el templo de la industria, del trabajo, de la riqueza”, como una bandera en tiempos de paz. Los días de concordia anunciados por Mitre aún tardarían en llegar, y luego, a través de las décadas, volverían a encontrar dificultades para sucederse. Sin embargo, a partir de entonces y hasta hoy, la Bolsa contribuiría sin interrupciones a promover la industria, el trabajo, y la riqueza: los genuinos cimientos de una paz duradera.

Renacentista a la inglesa. El libro “La City de Buenos Aires” caracteriza al primer edificio propio de la BCBA en el marco de un estilo “neorrenacentista italianizante, pero en versión inglesa y victoriana”. Dicha corriente arquitectónica fue promovida en Buenos Aires por Hunt & Schroeder durante las décadas del 60 y 70 del Siglo XIX. “La sede de la Bolsa está retirada de la línea municipal, modificando el tradicional alineamiento de edificios que caracteriza la tradición urbana de esta zona -describe el volumen-. El atrio, cerrado por fuera con la simple, transparente y elegante reja, concede perspectiva a la bien trabajada fachada jónica, cuyas pilastras y cornisas resaltan su relieve al sol en un juego plástico con las sombras de las entrantes”. (foto: gentileza Archivo General de la Nación)

Madre de todas las Ruedas. Se ve el gran recinto central de doble altura, con iluminación cenital, al que se ingresaba a través de un vestíbulo con puertas acristaladas. También se aprecia la mítica “baranda”, instalada para separar a los corredores de los asistentes: la primigenia “rueda de operaciones” que jocosamente llamó la atención del viajero inglés Thomas Hutchinson. (foto: gentileza Archivo General de la Nación)

VIAJE EN EL TIEMPO

En sus páginas, el libro editado con motivo del Centenario de la Bolsa propone un paseo imaginario desde Plaza de Mayo hasta la primera sede propia de la Asociación, tal como habría resultado el itinerario en 1870: “Subamos por San Martín, dejando atrás a la Catedral. Encontramos al Banco Provincia, y a su lado el Banco Argentino. Las cuatro esquinas de Cangallo (hoy, Tte. Gral. Perón) están ocupadas por un almacén, el Café de los Catalanes, una armería, y un negocio de cigarrería. Seguimos por San Martín, cruzamos Cangallo, y, a pocos metros, sobre nuestra izquierda, encontramos el edificio de la Bolsa, caracterizado en sus horas de movimiento por gran cantidad de caballos atados a los palenques cercanos, a punto de obstruir el libre tránsito”.

Con referencia al aspecto de la edificación propiamente dicha, el volumen “La City de Buenos Aires” transcribe el comentario del viajero británico Thomas Hutchinson (no exento del característico sentido del humor inglés): “Es un precioso edificio pequeño, levantado en la calle San Martín. En él, la vida cambista de Buenos Aires lucha vigorosamente cada día. Por fuera, la Bolsa, con sus cuatro faroles de primer orden, tiene toda la apariencia de un respetable banco europeo. Por dentro me pareció, en mi visita a las dos de la tarde, sujeto a inconveniencias. Está iluminado por arriba, y en el centro de la sala principal hay un pequeño círculo de aserrín que está encerrado y que al principio creí que hubiera sido hecho para un volantín (número de acrobacia) de liliputienses, hasta que comprendí que es el círculo alrededor del cual los compradores se reúnen a la mágica voz del corredor. En los altos hay un cuarto de lectura, y la luz y la ventilación parecen bastantes”.

Incólume. En el edificio de San Martín 216 se encuentra actualmente el Museo Histórico y Numismático “Dr. José Evaristo Uriburu (h)”, dependencia del Banco Central de la República Argentina. En el Museo se custodian y exhiben las series de monedas argentinas e hispanoamericanas que circularon en el país a partir de mediados del Siglo XVI. Asimismo, se atesoran allí billetes nacionales, provinciales y particulares, así como elementos técnicos de fabricación de valores monetarios utilizados en diversas épocas, y un archivo de documentos históricos. Con referencia a la edificación propiamente dicha, cabe destacar que la fachada original de la antigua sede de la Bolsa casi no ha variado a lo largo del tiempo.

 

Adelmo Gabbi: “Este año será bisagra para la Bolsa por el salto tecnológico”

La Bolsa y el Mercado de Valores están trabajando en una nueva plataforma para operar en forma directa desde cualquier parte del mundo los activos locales.Sería lanzado durante el primer semestre del año. Gabbi asegura además que hoy la Argentina tiene números macro tan buenos que las elecciones no representan un problema.


EL CRONISTA - 31-01-2011 - Buenos Aires
- LEANDRO GABIN

El presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), Adelmo Gabbi, es un optimista por naturaleza. En los últimos años, razones no le faltaron. La bolsa argentina fue, en 2010, una de las que más ganó en el mundo. Si bien el Merval trepó 50%, hubo papeles con subas superiores al 180%. También fue un gran año para los títulos públicos y otras alternativas de inversión que se negocian en el tradicional recinto.

La bolsa argentina fue además de las que más ganó en la última década. El inversor tradicional tiene siempre para ganar y muy poco para perder. El especulador, del que no estoy en contra, puede ganar o perder. Pero, repito, el inversor real es muy difícil que pierda en la bolsa, afirma Gabbi, que recibió a El Cronista en las oficinas de la centenaria institución en Sarmiento y 25 de Mayo.

Ni siquiera el hecho de que en octubre sean las elecciones presidenciales pondría el peligro el apetito por los activos locales. El presidente de la Bolsa señala que están dadas las condiciones para que la reacción de los inversores sea la normal, léase como el recambio en Brasil u otro país. La Argentina tiene números macro tan buenos que no sería un problema el tema de las elecciones. No debería haber problemas, vamos camino a una elección democrática y normal, remarca.

–El año pasado los papeles subieron mucho, si bien hay precios aún baratos. ¿Hay margen para ganancias tan altas?

–Por ejemplo,  si bien hay empresas de servicios con tarifas congeladas, “hacerlas” costaría 10 veces lo que cotizan en la bolsa. Sucede que en la bolsa vale el patrimonio. Para el inversor real no es solo la utilidad de las empresas sino también el patrimonio lo que importa. Hay compañías que cuando puedan ajustar por inflación sus balances, van a tener patrimonios enormes.

–Pero el Gobierno se niega al ajuste por inflación...

–El ajuste por inflación, que el gobierno lo ve con tan malos ojos, hace que muchas empresas paguen impuestos por utilidades que no son reales, son ficticias. El ajuste por inflación es fundamental para la mayoría de las empresas argentinas y más para las que cotizan.

–Sucede lo mismo con el encaje a los capitales. ¿Cree que puede haber cambios?

–Siempre vamos a seguir ratificando nuestra idea porque le conviene al país. Hasta sería más razonable un impuesto al ingreso de capitales que el encaje (dejar un 30% de lo que se tiene para invertir). En Brasil es un impuesto, o sea es un costo más para el inversor. Pero no poner el 30%. Debería ser más acotado como hace Brasil, donde permite entrar y salir. Que vengan los capitales permitiría financiar el crecimiento.

–¿Qué proyectos hay desde la Bolsa para este 2011?

–Este es un año bisagra, va a ser el año para la tecnología. Durante 2011 el sistema bursátil argentino va a tener cambios trascendentales de tecnología. Vamos a tener una nueva plataforma para que haya un ruteo de órdenes directo como tienen las grandes bolsas del mundo. Es el sistema DMA, o sea el acceso directo al mercado. Tanto el Mercado de Valores como la Bolsa están trabajando en este tema.

– ¿Cuándo estarían lanzando la nueva plataforma?

– Lo tenemos que hablar con el mercado. Pero en lo que respecta al avance tecnológico, tanto el mercado como la bolsa tienen interés. Aspiramos a que el volumen mejore. Esa es una posibilidad cierta, porque se podrá operar desde cualquier parte del mundo los activos argentinos. Las noticias van a estar en poco tiempo, quizás en el primer semestre.

– ¿Hay compañías con intenciones de salir a cotizar en bolsa este año?

-–Creemos que en el primer semestre van a venir importantes empresas a cotizar. Hay una entidad bancaria que tiene en vista cotizar y también tenemos una industria del interior interesada. Estamos bien....

–También siguen con la idea de presentar nuevos productos...

–Así es. Estamos trabajando con los pagarés seriados, para que puedan cotizar los pagarés como cheques de pago diferidos. Siempre estamos trabajando con la idea de crear un mercado de futuros, nos encantaría lograr eso. Vamos a seguir trabajando, juntando a todas las fuerzas del mercado financiero de Buenos Aires sin dejar afuera a nadie. Tiene que ser un esfuerzo de todos.

Club de París y regreso al mercado

Gabbi confía en que un arreglo con el Club de París permitiría al país conseguir financiamiento a “un dígito y pequeño”. Mientras Economía y los funcionarios europeos definen la letra chica del acuerdo, en el mercado hay expectativa por un posible retorno del país a los mercados después de subsanar el último capítulo del default. “Tanto el Gobierno como la oposición quieren cumplir con las obligaciones de deuda. Arreglar con el Club de París sería muy importante. Creo que este tema permitiría al país acceder a los mercados voluntarios de deuda como merece la Argentina. O sea, a un dígito y pequeño”, afirma el presidente de la Bolsa. “Eso se merece un país con tantos años de crecimiento, con absoluta garantía de la democracia. Soy optimista en que podemos llegar a eso”, agregó.

http://www.cronista.com/finanzasmercados/Adelmo-Gabbi-Este-ao-sera-bisagra-para-la-Bolsa-por-el-salto-tecnologico-20110131-0027.html

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Reportaje al Presidente de la Bolsa de Comercio, señor Adelmo Gabbi, el 22 de diciembre de 2010

 

“La economía crece a tasas asiáticas, pero la inversión a tasas africanas”

Según Gabbi, la negociación con el Club de París y el convenio con el FMI mejoran el clima inversor. Pero advierten: “a los empresarios no les conviene la inflación”


EL CRONISTA Buenos Aires

http://www.cronista.com/notas/257601-la-economia-crece-tasas-asiaticas-pero-la-inversion-tasas-africanas

“Hoy casi no hay capacidad instalada ociosa en las empresas, es decir, que necesitamos urgente inversiones. La Argentina ha crecido en estos últimos años a tasas asiáticas mientras la inversión ha crecido a tasas africanas, eso trae aparejado inflación”. El concepto pertenece al presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Adelmo Gabbi, quien durante el programa de El Cronista TV aseguró que pese a la escasez de inversión “pareciese que Argentina vuelve a estar en el radar de los inversores internacionales”.

–¿Qué evaluación realiza del año en lo que se refiere al mercado de capitales?

–Este fue un año excelente para la Bolsa. Comparado con otras bolsas del mundo, estamos entre las tres primeras. Y en relación a la bolsa estrella del mundo, que es la de Brasil más aun: porque subió apenas el 2% en el año y nosotros superamos en dólares el 40%.

–En porcentajes es importante lo que ocurrió en la Bolsa este año ¿Y en volumen negociado?

–Hubo dos etapas perfectamente delimitadas. El primer semestre con poco volumen y también poco reacomodamiento de los precios. El primer trimestre del segundo semestre con un poco mejor de volumen y bastante reacomodamiento de precios. Y el último trimestre con excelente volumen y excelentes precios. Pareciese que Argentina vuelve a estar en el radar de los inversores internacionales.

–Sin embargo cuando uno ve a escala de la bolsa local siempre se indica que no tiene la representatividad de otras plazas.

–Convengamos que hoy la bolsa de Brasil es la segunda bolsa del mundo y nosotros no podemos compararnos con Brasil. Nuestra bolsa opera cerca de mil millones de pesos diarios si ustedes multiplican eso por 23 días de rueda, son 23 mil millones, es realmente un volumen de mucha importancia. La Bolsa es de mucho prestigio internacional y además ahora la Argentina tiene nuevamente posibilidades con respecto al tratamiento con el Club de París y la llegada del FMI a ayudarnos en el tema Indec.

–¿Es válido decir que cuando le va bien a la Bolsa en la Argentina le va bien a los argentinos en su situación personal?

–La realidad es que si la Bolsa está bien está reflejando mejores balances y mejor situación financiera. Hoy la Argentina cuenta con un momento excepcional de solidez en actividad financiera, bancos muy sólidos y empresas en constante crecimiento, que creo además que están muy cerca de la totalidad de la capacidad instalada, no hay capacidad instalada ociosa, es decir, que necesitamos urgente inversiones.

–¿Y esa inversión por qué no llega?

–La Argentina ha crecido en estos últimos años a tasas asiáticas mientras la inversión ha crecido a tasas africanas, eso trae aparejado inflación. La Argentina ha crecido a un nivel promedio de 7 a 9% anual todos estos años y tiene una tasa de inversión menor al 1% anual. Esa diferencia en la inversión es la falta de confianza.

–Hay mucha gente preocupada por la inflación.

–La realidad es que esa es la única preocupación que se ve en materia económica. Sigue siendo muy alta y seguramente si no vamos a un gran acuerdo nacional en donde se respeten precios y salarios, va a ser complicado el 2011.

–Las negociaciones en curso, en el marco del denominado “pacto social”, ¿pueden terminar en un acuerdo nacional entre el empresariado, la CGT y el Gobierno como garante?

–A la dirigencia empresarial no le conviene la inflación, y tampoco le conviene al trabajador. Es decir, que todos tenemos que tender a encontrar una solución. En algún lado está el punto de equilibrio y creo que no es tan difícil conseguirlo. De cualquier manera lo que aquí hace falta es inversión.

–En su momento desde el Gobierno decían que el culpable de la inflación era el sector empresario.

–Mire, nosotros somos el sector financiero del empresariado. Realmente pensar que el empresario aumenta los precios porque los quiere aumentar, es ridículo. Acá la realidad es que la competencia existe y la culpa de la inflación son las medidas económicas que llevan a que tenga más dinero la población y no se ha generado la confianza necesaria para que haya inversión.

Adelmo Gabbi

Recomendación para inversores


EL CRONISTA Buenos Aires

http://www.cronista.com/notas/257603-recomendacion-inversores

–¿En qué le aconseja a la gente invertir?

–Hace unos meses vine a este programa, mire a la cámara y dije: ‘”señores televidentes, inviertan en la Bolsa”. Y la verdad que la Bolsa fue el mejor negocio de este año, de esta década. Mucho mejor que el dólar. Ahora le digo: “este año, esta década, se van a ver opacadas por la suba del 2011, va a ser mucho mejor”. Le aconsejaría a la población que en lugar de incrementar el gasto, incrementen la inversión, tengan confianza en una institución que lleva 156 cumpliendo con la Argentina como es la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

–¿Cómo fueron los resultados de las compañías este año?

–La realidad es que los balances de este año han sido realmente espectaculares. Una compañía argentina cotiza con respecto a la misma compañía en Brasil con los mismos números, a un 20% de lo que vale en Brasil. Por lo tanto, tenemos para crecer 5 veces.

–¿Le preocupa el nivel emisión que hay hoy desde el Banco Central?

–No, no sería preocupante a nivel de emisión si viene la inversión. Es fundamental para la Argentina que 2011 sea un año de grandes inversiones. Y lo va a ser seguramente.

–¿Para eso es clave regularizar la situación con el Club de París?

–Es fundamental, porque nosotros necesitamos salir todavía del default del 2001-2002. En números hemos salido, el 94% de cumplimiento dice que teóricamente hemos salido, pero acá necesitamos sellos de garantía. El sello de garantía es cumplir con los organismos internacionales de créditos, por ejemplo el Club de París, y también que el FMI nos de un sello de seguridad.

–¿Esos son los gestos que hicieron repuntar tanto en el último trimestre?

–Sin la más mínima duda. Durante estos tres últimos años he recibido cerca de 5 hombres internacionales de fondos y de bolsas del mundo. Y ahora sólo esta semana he recibido 20.

 

FIAB: Con vocación integradora

La XXXVII Asamblea Anual de la Federación Iberoamericana de Bolsas de Valores dio cuenta del incipiente pero decidido proceso de regionalización que promueven las entidades bursátiles comprometidas.

“¿Para qué se necesitan los mercados de capitales? Se necesitan para el crecimiento sostenido y sustentable de los pueblos, lo que se traduce en una mejora de la vida de todos los habitantes”. Con estas palabras, el presidente de la BCBA y titular de la Federación Iberoamericana de Bolsas (FIAB), Adelmo Gabbi, inauguró formalmente la XXXVII Asamblea General de la entidad regional, llevada a cabo del 5 al 7 de septiembre en la ciudad centroamericana de San Salvador. “Los mercados de capitales no financian las actividades de empresas que están unos días y luego se van, sino que dan crédito a aquéllas que sientan raíces en cada uno de los distintos lugares del mundo”, remarcó el presidente de la Federación. En idéntico sentido, Gabbi añadió que las Bolsas son “nacionales y populares” pues, además de representar a sus respectivos países y banderas, trabajan para el pueblo.

Con el influjo de esta fuerte convicción, la FIAB convocó en la capital salvadoreña a 116 delegados de Bolsas y Mercados de Valores de América latina, España y Portugal, quienes debatieron sobre posibles cambios en las regulaciones destinados a evitar futuras crisis financieras y lograr una mayor integración de las plazas bursátiles. La secretaria General de la Federación, Elvira Schamann, explicó que en particular “se revisó una serie de temas, al tanto de los cambios inducidos por las recomendaciones de organismos como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional”. Sobre el particular, Schamann destacó el trabajo de cooperación entre reguladores y Bolsas, “con vistas, por una parte, a asegurar al mercado y a los inversores la información relevante y oportuna con celeridad y, por otra parte, a aprovechar los recursos tecnológicos y de inversión implícitos en estas actividades”. Al respecto, Adelmo Gabbi advirtió sobre “la conveniencia de cuidar que la regulación no se convierta en una sobre-regulación que pueda quitar o reducir la flexibilidad y la creatividad necesarias para el desarrollo de los mercados bursátiles”.

Centroamericanas unidas

El año pasado se concretó un importante avance en lo que concierne al proceso de interrelación iniciado entre las plazas bursátiles de la región iberoamericana. Las Bolsas de Lima (Perú), Santiago (Chile), y Colombia, junto con las centrales depositarias de esos tres países, suscribieron un acuerdo para definir un modelo de integración de sus mercados de renta variable. En este marco, la FIAB anunció durante su XXXVII Asamblea General que el próximo paso será integrar las Bolsas de El Salvador y Panamá, iniciativa que más adelante contempla sumar a una tercera Bolsa centroamericana: la de Costa Rica. Particularmente, Panamá se encuentra en una situación privilegiada para iniciar este proceso, pues en esa nación ya se cuenta con el “operador remoto”: figura clave para la regionalización, que permite a las casas de Bolsa panameñas operar con los mercados bursátiles de otros países sin intermediarios. En tanto, El Salvador ha impulsado la entrada en vigencia de dicha herramienta, que requerirá la reforma de la ley de Fondos de Inversión de ese país.
En su calidad de anfitrión, el presidente de la Bolsa de Valores de El Salvador, Rolando Duarte, remarcó la urgencia de “contar con una mentalidad más abierta por parte de todos los actores del mercado, que permita a los inversores realizar sus operaciones eficientemente mediante las Bolsas de la región. Esto hará posible que operemos como una gran Bolsa regional -agregó Duarte-, al facilitar la realización de inversiones bajo un marco legal conocido que haga valer los derechos de los inversores”. Por su parte, Adelmo Gabbi señaló que las principales dificultades existentes a la hora de emprender la iniciativa de una Bolsa regional son “las regulaciones particulares de cada país, las políticas nacionales, los Bancos Centrales, y la entrada y salida de divisas”. No obstante, el presidente de la FIAB estimó que en los próximos dos o tres años -y de la mano de la tecnología- se llevarán a cabo las primeras integraciones.

“Entre agosto de 2009 y fines de julio pasado, la capitalización bursátil total de las Bolsas latinoamericanas de la FIAB creció un 25% en dólares. En particular, Colombia, Brasil y México alcanzaron o superaron incrementos de 30%”. Adelmo Gabbi


 

Confianza, inversión y crecimiento

 

 

A continuación, los párrafos más salientes del discurso pronunciado por el Presidente de la BCBA durante el Acto Central. Una vez más, Adelmo Gabbi planteó a la Presidenta de la Nación su inquietud respecto del encaje anual de 30% aplicado a los capitales provenientes del exterior, que -insistió- perjudica el desarrollo de la plaza bursátil local.

“Estos 156 años de la Bolsa se agrandan cuando vemos que acá no nos hemos quedado sólo para contar su historia, sino que además preservamos permanentemente su prestigio al mantenernos en la primera línea de actualización normativa, prácticas de buen gobierno, transparencia, y protección del público inversor; y permitiéndonos de esa manera competir con eficiencia con las Bolsas de la región y del resto del mundo”.

“Los inversores del exterior tienen expectativas positivas sobre nuestro futuro, pero sus inversiones no nos llegan por las restricciones que tenemos (...). Sin desearlo, estamos exportando nuestro mercado, cuando deberíamos exportar el resultado del trabajo y del esfuerzo de todos los argentinos”.

“Percibo que estamos frente a una Argentina con mucho potencial. Durante el primer semestre de 2010, la economía argentina ha mostrado una importante recuperación (...). El mundo actual, una vez más, nos abre una ventana para vender nuestros productos en un escenario que se asemeja al que se le presentara a nuestro país finalizadas las dos guerras mundiales”.

“El encaje nos perjudica... Debemos enfrentar esta dura realidad, porque el mercado de capitales argentino es indispensable para financiar un crecimiento económico sustentable. Es que sin confianza no hay inversión, sin inversión no hay crecimiento, y sin crecimiento no se reducirán los índices de pobreza”.

“Es un hecho que hay capitales argentinos fuera del sistema institucionalizado y en el exterior, que no han regresado por diferentes causas. (...) ¿No habrá llegado el momento de pensar en captar esos capitales? ¿No será hora de evitar que los capitales se sigan exportando porque en otros mercados encuentran, de hecho, condiciones que los alientan?”.

“La baja de la tasa de riesgo país argentino, más la suba del cupón atado al PBI, son una clara apuesta al crecimiento de nuestro país. Como verán, el viento sopla a favor, y depende mucho de nosotros estar preparados. Si lo está el campo, si lo está la industria, si lo está el comercio, si lo están las universidades, si lo están nuestros dirigentes, entonces... el futuro valdrá la pena”.

 

Ecos del Bicentenario

Años locos, tiempos de siembra

Inspirado por la fotografía de 1926 que ilustra la portada de “La Bolsa Hoy”, este ejercicio de memoria rescata la templanza institucional de la BCBA para desarrollarse entre las sucesivas crisis de ayer y de hoy.

Recientemente, durante un encuentro dedicado a resaltar la trayectoria del mercado de capitales argentino en el marco del Bicentenario patrio, el presidente de la BCBA, Adelmo Gabbi, enfatizó una de las virtudes distintivas de la Asociación a lo largo de su sesquicentenaria historia: “La Bolsa siempre supo afrontar los tiempos difíciles y maximizar los de bonanza...”. La veracidad de esta observación puede corroborarse, en particular, cuando se considera la actuación de la entidad durante la década del 20; período que culminaría con la que quizás haya sido la coyuntura económica mundial más desafortunada del siglo pasado: la Crisis del 30. De hecho, ese breve lapso -iniciado tras la debacle de posguerra y concluido en 1928- fue aprovechado febrilmente por la Bolsa para sentar las bases que la proyectarían como la gran institución argentina del Siglo XX.

A sobre cerrado

“Al terminar la gran guerra, creyóse que cesaban para el mundo los padecimientos de la pesadilla (...), que el comercio y la industria iban a renacer sin dificultades, y que el intercambio internacional se reanudaría sin las trabas que la guerra le había impuesto”, relata el libro editado con motivo del Centenario de la BCBA. “Poco tardó en sobrevenir el desengaño. La crisis de 1920 provocó la caída violenta de los precios, la paralización de las industrias y el decaimiento del comercio internacional”. Tras la depresión, se inició un período de relativa prosperidad caracterizado por la expansión del intercambio comercial multilateral y la vuelta al régimen de patrón oro en varios países. La segunda mitad de la década del 20 encontró entonces a la Bolsa encaminada en un proceso nacional de recuperación económica y de institucionalidad política que, sin embargo, se vería drásticamente abortado merced a la depresión mundial y a la interrupción del Estado de derecho en el país.

En 1926 presidía la Bolsa de Comercio de Buenos Aires uno de los hombres con mayor permanencia en el cargo: Guillermo Padilla. Durante sus 12 años de mandato, de 1920 a 1932, Padilla impulsó muchas de las iniciativas que terminarían por configurar a la Asociación tal como se la conoce hoy. Por ejemplo, la reforma de estatutos sancionada en 1926 dispuso el sistema de voto secreto para las elecciones internas de la BCBA, pues “hasta entonces -de acuerdo con el libro del Centenario- se proseguía con la antigua modalidad de votar con papeletas firmadas”. Asimismo, la Memoria correspondiente a ese año indicaba que “la elección se practicará por medio de boletas bajo sobre, llenando así el deseo tantas veces manifestado por los socios de la Institución”. En otro orden, y también a través de la Memoria, la Bolsa dejaba “constancia de su pensamiento sobre los problemas económicos de actualidad, que se debaten a diario”, y puntualizaba: “El año 1926 que para los negocios en general no ha sido próspero, señala sin embargo un aumento de las operaciones registradas en la Bolsa de Comercio. (...) Después de la disminución que durante varios años ha experimentado el movimiento bursátil, este año repuntan algo sus cifras. (...) Los precios de todos los títulos en general se han mantenido firmes, cerrando con alza la mayor parte de ellos”.

El Boletín, en casa

Hacia la finalización del mandato de Marcelo T. de Alvear, en 1927, la Bolsa saludaba las reformas económicas introducidas por el Presidente de la Nación, sin por ello privarse de señalar las asignaturas pendientes cuyo influjo se haría sentir con rigor en el corto plazo. El 19 de septiembre, las autoridades de la Asociación se dirigieron por escrito al primer mandatario para felicitarlo por la reapertura de la “Caja de Conversión”, merced a la cual volvía a establecerse un régimen cambiario en el que la emisión de moneda sólo era permitida con el respaldo de activos externos -en este caso, oro y divisas en libras esterlinas y dólares-. No obstante, la Bolsa recordaba al Presidente el carácter “rígido y exclusivo” del sistema monetario argentino, y advertía: “Volver al régimen de conversión no significa que la circulación (monetaria) se ordene de acuerdo con las exigencias de los negocios. Esta faz de la cuestión no está solucionada por la apertura de la Caja de Conversión y queda en pie”. Con idéntico carácter premonitorio, hoy contrastable por la perspectiva histórica, la Bolsa señalaba en la Memoria de 1927 algunas cuestiones de perpetua actualidad nacional: “...Siempre existe la misma falta de una definida orientación; siempre se echa de menos un plan general que guíe nuestras fuerzas económicas encauzándolas con eficacia y con energía. (...) Es necesario trazar un plan económico que fije rumbos certeros. Es necesario definir qué es lo que el país necesita y satisfacer sus necesidades...”.

Asimismo, durante ese año la BCBA tomaría el control directo del que siempre ha sido su órgano emblemático de comunicación, el “Boletín Oficial”, hasta entonces en manos de concesionarios. El Boletín (que en la actualidad se edita en sus versiones diaria y semanal) comenzó a ser dirigido, administrado y editado por la propia Bolsa, de acuerdo con las disposiciones estatutarias que entraban en vigencia en 1927, “introduciéndose mejoras en la presentación y material, mejorando la calidad del papel, insertando nuevos cuadros más claros y completos que los anteriores”, según consta en la Memoria.

La raíz del Merval

El crack bursátil que tuvo lugar en Nueva York durante junio de 1928 modificaría para siempre la perspectiva que los hombres y mujeres del Siglo XX tenían de sus finanzas domésticas, de las economías nacionales, y del sistema capitalista internacional. En un país y en un mundo que habían cambiado dramáticamente, Hipólito Yrigoyen, quien ese año asumía por segunda vez la Presidencia de la Nación, procuraría sin éxito revivir las viejas glorias de su mandato anterior. La extensa víspera a la crisis, que recién en 1930 revelaría su naturaleza global, permitió a la Bolsa extender un poco más sus tiempos de siembra institucionales, y dar así un paso definitivo de cara a lo que décadas más tarde sería la organización definitiva del Sistema Bursátil Argentino.

“El 5 de marzo de 1929 se introduce en la Institución un nuevo sistema de liquidación de las operaciones concertadas entre los comisionistas -relata el libro del Centenario de la Bolsa-. Desde 1877 se había venido eligiendo cada año un liquidador oficial, de entre los comisionistas, a quien éstos delegaban la misión de liquidar por saldos las operaciones realizadas para los distintos vencimientos. Con el nuevo organismo creado, el Mercado de Títulos y Cambios, vinieron a culminar los estudios que desde años atrás venían realizándose con el propósito de dotar al establecimiento de un ente garantizador que diera mayor grado de seguridad a las operaciones a plazo...”. Este instituto, antecedente directo del actual Mercado de Valores de Buenos Aires, cambiaría para siempre la negociación bursátil local. En tal sentido, la Memoria del Ejercicio 1929 asentaba: “El Directorio del Mercado de Títulos ultima los detalles de su organización, y en plazo cercano entrará a actuar, haciendo efectivos los altos fines que han motivado su creación”.

La década del 30, amanecida en la Argentina con las ingratas novedades de un golpe de Estado y una crisis económica ya consolidada, culminaría con un nuevo enfrentamiento bélico internacional. Comenzaba pues otra historia, completamente distinta a la de los locos años 20, pero la Bolsa de Comercio de Buenos Aires estaría muy bien plantada para afrontarla.

Carteles y bocinazos

Se dice que las fotografías siempre tienen algo para contar, y lo cierto es que la imagen de tapa de “La Bolsa Hoy” reserva sus propias historias para aquéllos dispuestos a descubrirlas.

El gran restaurant y cervecería Al Sibarita, sito en Sarmiento 264, era uno de los tantos establecimientos que a fines de los años 20 aparecían en las guías turísticas dedicadas a Buenos Aires. En su gran mayoría, estos restaurantes fueron desapareciendo merced a los nuevos hábitos ciudadanos -que a partir de entonces restarían tiempo para el disfrute cotidiano de una buena mesa-, y al renovado gusto del público, que con el tiempo preferiría los cafés como la Confitería Ideal, inaugurada en 1928.

Ya bastante antiguo, incluso para la época, el “coche de reparto” de la imagen -equivalente de los actuales utilitarios- era firme candidato al reemplazo por un Studebaker modelo 1927, que en breve sería empleado por “todas las casas comerciales progresistas y montadas a la moderna”, según rezaba el anuncio publicitario.

La Buenos Aires que ha quedado retratada en la foto de 1926 es una ciudad presta a cambiar su fisonomía, para bien y para mal, a manos del progreso. “Ahora nos levantamos a la mañana, nos metemos en un coche que corre en un subterráneo; salimos después de viajar entre luz eléctrica; respiramos dos minutos el aire de la calle en la superficie, nos metemos en el subsuelo o en una oficina a trabajar con luz artificial. Salimos y es de noche...”. Así protestaba por entonces el periodista y escritor Roberto Arlt, uno de los más lúcidos cronistas de la época.

No obstante, a la hora de elegir un lugar en el mundo, es el propio Arlt el que celebra su irremediable condición urbana: “Yo, hombre de ciudad, sujeto que me encuentro perfectamente cómodo en los cafés humosos y en las bocacalles ensordecedoras con el estrépito de los ‘claxsons’ y los letreros parlantes..., devotamente te saludo, Buenos Aires”.

Asignaturas Pendientes

La imagen muestra la reunión de Mesa Directiva de la BCBA llevada a cabo en marzo de 1927. Aunque señalaba que “comercialmente 1927 ha sido de resultados más satisfactorios que los de los años precedentes”, la Memoria de la Bolsa advertía: “Esas manifestaciones que acentuaron nuestra prosperidad no son aún bastantes para infundir una confianza plena en la seguridad de la marcha de nuestra economía, pues siempre quedan en pie los mismos problemas... (...) Los pueblos que han participado en la guerra aprendieron en ella a organizar sus fuerzas productoras y sus consumos y se disciplinaron por la fuerza de la necesidad. Si allá esa organización ha dado frutos palpables, organicémonos, disciplinémonos también”.

 

FIAB - Tras la crisis, una nueva década

imagen: El Subcomité de Trabajo de la FIAB, reunido el 20 de marzo de 2007 en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires

En los próximos años, la BCBA y la Federación Iberoamericana de Bolsas trabajarán más unidas que nunca para consolidar la integración de las entidades bursátiles de la región.

“La Federación Iberoamericana de Bolsas (FIAB) asume como una importante misión (en particular, en nuestros mercados emergentes, necesitados imperiosamente de mayor inversión) la de trabajar para que las Bolsas miembros encuentren alternativas, experiencias y -por qué no- socios, en la tarea de afianzar y aumentar las actividades y el ofrecimiento de productos para el desarrollo de sus economías…”. Este compromiso, pragmático, desprovisto de toda retórica, fue expresado por escrito en el Plan de trabajo 2009/2011 de la Presidencia de la FIAB merced al cual Adelmo Gabbi fue designado presidente del organismo iberoamericano. Por cierto, durante el próximo bienio el titular de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires conducirá la Federación en una etapa muy particular -clave, quizás- de las plazas bursátiles de la región.

Tras haber sorteado la crisis económico-financiera con mejor suerte que la esperada, los mercados latinoamericanos se encuentran hoy ante la necesidad de definir sus estrategias de integración en un contexto internacional de poca o nula previsibilidad, incluso para las plazas de los países desarrollados. La FIAB se constituye entonces en el ámbito indicado para establecer una preceptiva regional, de mediano y largo plazo, que proponga a las Bolsas iberoamericanas alternativas consensuadas para encauzar sus destinos en un proyecto común.

Blindados

Fundada en 1973, la Federación Iberoamericana de Bolsas tiene por finalidad contribuir al desarrollo y al perfeccionamiento de los mercados bursátiles de la región, a través de una cooperación permanente entre sus entidades miembros. Además de importantes instituciones bursátiles como las de Brasil, México y Chile, integran la FIAB las Bolsas europeas de España y Portugal. Con el objeto de facilitar la libre circulación de valores e instrumentos financieros emitidos en cualquiera de los países que representa, la Federación alienta reglas y procedimientos que aseguran a los inversores solvencia, idoneidad, legitimidad y transparencia en sus respectivos mercados.

Durante la reciente crisis, el Comité Ejecutivo de la FIAB analizó junto con los representantes de sus Bolsas miembros las implicancias de la coyuntura para los mercados de la región. En octubre de 2008, cuando apenas se podía vislumbrar la naturaleza de la debacle y sus consecuencias, el entonces presidente de la FIAB y titular de la Bolsa de Valores de Quito, Patricio Peña, anticipó que si bien la crisis financiera estadounidense golpearía efectivamente a América latina (“como a todo el mundo”), debido a la prevista contracción del crédito y del consumo, los sistemas financieros de la región estarían mejor “blindados” tras haber soportado sus propias crisis en la década anterior. “Las naciones latinoamericanas ya aprendieron la lección: sus sistemas de control y supervisión son más rigurosos, y las regulaciones son más estrictas”, explicó Peña.

Efectivamente, un mes después, durante la reunión de la FIAB llevada a cabo en Santiago de Chile, los presentes destacaron -según la Memoria de la Federación- “que los mercados regulados habían aportado liquidez y transparencia, y habían facilitado el flujo de información, colaborando en la contención de los elementos de incertidumbre; que las plazas bursátiles habían respondido adecuadamente a las circunstancias, y que había que seguir atentamente la evolución de la economía real y su impacto sobre las empresas listadas”. En otro orden, los asistentes cuestionaron la orientación de “los incentivos a nivel de los bancos de inversión”, por haber favorecido “la repercusión sistemática del problema”.

Parte de la solución

A fines de 2008, en oportunidad de la Séptima Reunión Conjunta entre el Instituto Iberoamericano de Mercado de Valores (IIMV) y la FIAB, el Comité Ejecutivo de la Federación insistió en la importancia de “acentuar las instancias de comunicación y cooperación internacional”, habida cuenta de la profundización del crack financiero global. A la hora de establecer las primeras conclusiones sobre el origen y la índole del fenómeno, el Comité fue taxativo: “Los mercados bursátiles regulados no han originado la crisis ni son los responsables de la misma. Las Bolsas miembros de la FIAB han mantenido sus mercados activos, brindando transparencia y liquidez: la infraestructura que proveen ha facilitado la adecuada formación de los precios de los valores, así como su conocimiento y difusión, en las actuales circunstancias de los mercados, haciendo posible que los inversores operen en las condiciones y en los plazos acordados. Por el contrario, la presencia internacional de estructuras opacas y complejas en mercados no regulados ni supervisados, así como la insuficiente información sobre productos híbridos o no estandarizados, han introducido elementos de competencia desleal que han permitido arbitrajes perjudiciales para el conjunto de la actividad financiera y bursátil. Es en estos ámbitos donde deberá replantearse el alcance de la regulación y de la supervisión”.

La lenta, vacilante, y aún indefinida salida de la crisis mundial empezó a materializarse, en buena parte, por la actividad ordenada y transparente de los mercados bursátiles. “Las Bolsas de valores y de productos financieros miembros de la FIAB asumen el desafío de ser parte de la solución a la crisis -había expresado oportunamente el Comité Ejecutivo de la Federación-. Por su misión, organización y experiencia, dichas Bolsas dan acabadas muestras de poder brindar rápidas respuestas en la regeneración de los flujos de financiamiento de la actividad productiva y en el mantenimiento de adecuados niveles de liquidez”. Así fue. En 2009, el valor de capitalización de los mercados bursátiles en el mundo recuperó el nivel que había perdido durante la crisis. De acuerdo con la World Federation of Exchanges (WFE: la “Federación Mundial de Bolsas” integrada por la FIAB y otros organismos multilaterales), en diciembre del año pasado dicho registro se ubicó en los 47,5 billones de dólares, cuando al cierre de 2008 había caído 46,7% hasta los 32,4 billones de dólares. Los principales artífices de este avance en la capitalización bursátil fueron los mercados emergentes, en particular los asiáticos… y los de América latina, representados por la FIAB.

imagen: Adelmo Gabbi y Patricio Peña

 

EL LARGO Y FRUCTUOSO CAMINO

Durante la primera década del nuevo siglo, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ratificó su histórico compromiso con la FIAB a través de un proceso que -paulatina pero indefectiblemente- favoreció el acercamiento humano, profesional y técnico entre las entidades bursátiles de la región.

Esta promoción activa de una identidad institucional común para las Bolsas comprometidas dio su merecido fruto y, el año pasado, el titular de la BCBA, Adelmo Gabbi, fue designado presidente de la Federación. A continuación, una síntesis del extenso camino recorrido por la Bolsa porteña y la FIAB en los últimos años.

2003. Junto con otros países de América latina en situaciones similares, la Argentina emprendió su recuperación económica y financiera tras la crisis sufrida durante los años previos. La Declaración Pública de la asamblea anual de la FIAB, llevada a cabo en Quito, Ecuador, concluyó: “En todos los casos, se observó que los mercados bursátiles -es decir, las Bolsas y sus intermediarios- dieron una respuesta responsable ante la crisis, instrumentando mecanismos que permitieron honrar los compromisos existentes. Aportaron creatividad y esfuerzo. Paulatinamente, han ido canalizando nuevo financiamiento para las empresas y ofreciendo nuevas alternativas de inversión que compensan la caída y escasez del crédito bancario tradicional”. Asimismo, la Federación destacó “la importancia de asegurar el suministro de información transparente y bien distribuida al mercado, y de requerir la adopción de prácticas sanas que sustenten a largo plazo la confianza y credibilidad en el mismo”.

2004. A mediados de julio, durante la semana de celebraciones por el 150° Aniversario de la BCBA, tuvo lugar en Buenos Aires la Trigésimo Primera Asamblea General Ordinaria de la FIAB. La entidad bursátil porteña ofició como anfitriona de un encuentro que convocó a representantes de la Federación e invitados de las Bolsas de Nueva York, Bruselas y París. “En la medida en que se liberen los flujos comerciales y de capitales en todo el mundo, tanto las empresas listadas en las Bolsas locales como la liquidez de las mismas tenderán a acelerar su emigración hacia los mercados maduros”, sostuvo en el marco de la Asamblea el -por entonces- titular de FIAB y presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, Guillermo Prieto Treviño, y advirtió: “Está en nuestras propias manos revertir dichas tendencias, y será indispensable actuar agresivamente para garantizar la viabilidad de nuestras instituciones en el largo plazo”.

2007. Adelmo Gabbi fue nombrado vicepresidente de la FIAB, en ocasión de la XXXIV Asamblea General del organismo realizada en Caracas, Venezuela, a mediados de septiembre. “El tema más importante de la reunión fue el de la globalización de las Bolsas latinoamericanas -explicó el titular de la BCBA-. Esto es, la posibilidad de que en cada Bolsa se puedan ofertar títulos de otras pertenecientes a la región, siempre respetando al intermediario de cada país”. Por su parte, el entonces presidente de la Bolsa de Valores de San Pablo, Raymundo Magliano, señaló la necesidad de que los participantes del mercado de capitales amplíen su visión más allá del negocio, se integren a la vida cotidiana de sus respectivos países, y demuestren a los gobernantes que forman parte de un importante segmento de la economía.

2008. A principios de junio, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires recibió en su sede a representantes de la FIAB para llevar a cabo un encuentro sobre temas de tecnología. “Cuando se pensó en esta reunión, nuestra Bolsa no dudó en ofrecer su casa, en el convencimiento de que la tecnología tiende a constituirse en el centro neurálgico de todo el sistema de comercialización de títulos valores”, manifestó Adelmo Gabbi. Para la ocasión, la secretaria general de la Federación, Elvira Schamann, presentó los resultados de una encuesta realizada por la entidad iberoamericana sobre el tema de referencia. El relevamiento tuvo como objeto sentar las pautas para homologar, en una terminología común, los diferentes lenguajes con los que el personal especializado de las distintas Bolsas miembros se refiere a los sistemas y equipamientos.

2009. En el marco de la elección de nuevas autoridades con mandato 2009-2011, a principios de septiembre, Adelmo Gabbi fue nombrado presidente de la Federación Iberoamericana de Bolsas. “La designación es a la persona en particular -explicó el titular de la BCBA a los medios de prensa argentinos-; pero, a mi entender, fue como un reconocimiento a nuestra Bolsa por sus 155 años de trayectoria, y al hecho de que aquí siempre se cumplieron las obligaciones”. En esta oportunidad, la reunión anual de la FIAB registró un importante avance respecto del proceso de interrelación iniciado entre las plazas bursátiles de la región: las Bolsas de Lima (Perú), Santiago (Chile), y Colombia, junto con las centrales depositarias de esos tres países, suscribieron un acuerdo orientado a establecer un modelo de integración de sus mercados de renta variable.

 

Sistemas de custodia de valores negociables

Por la seguridad del inversor

Considerados los dos cánones internacionales de funcionamiento de las centrales depositarias, la modalidad adoptada por Caja de Valores se revela como la más beneficiosa para los depositantes.

A los fines de explicar los sistemas de custodia de valores negociables, resulta preciso señalar que dicha función se encuentra a cargo de las Centrales Depositarias, llamadas así porque precisamente centralizan los depósitos de tales instrumentos. Para ello deben también considerarse las funciones de los intermediarios en la negociación y custodia de los títulos, quienes actuarán como representantes de sus clientes.

En dicho contexto, existen en la industria de las centrales depositarias dos sistemas bien diferenciados. La adopción de uno u otro sistema obedecerá a las características propias de cada mercado en particular, entre las cuales pueden mencionarse la estructura legal de propiedad y la naturaleza de sus institutos jurídicos. Es así que por un lado se encuentran los sistemas en los cuales la central depositaria mantiene abiertas Cuentas a nombre de los intermediarios de valores, registrándose en las mismas las cantidades de títulos que dichos intermediarios poseen, siendo éstos quienes -a través de sus propios registros internos- disgregan las cantidades de títulos para cada uno de sus clientes.

Estos sistemas, en los cuales a nivel de la central depositaria sólo es posible encontrar cantidades de títulos en forma globalizada, son denominados sistemas de Cuentas Globales o de Cuentas Ómnibus, o también Sistemas Intermediados, ya que en estos casos los titulares finales sólo ostentan un derecho personal contra su propio intermediario, del cual son clientes, y no contra el emisor de los títulos; mucho menos ostentan un derecho de dominio sobre los valores, como sí sucede con los sistemas de identificación de tenedor final. Dichos sistemas son los utilizados por las centrales de Estados Unidos (DTC); México (Indeval); en gran parte de Europa y por las dos centrales depositarias internacionales (Clearstream Banking y Euroclear Bank).

Por otro lado, existen sistemas en los cuales es la propia central depositaria la que registra la tenencia detallada de los valores negociables de cada uno de los clientes de los intermediarios. En estos casos, además de las Cuentas de los intermediarios, los sistemas informáticos segregan los valores de los beneficiarios finales en Subcuentas, manteniendo de esta manera una separación entre el patrimonio de cada intermediario con el de sus clientes, y asimismo una separación del patrimonio de los intermediarios entre sí. Es por ello que estos sistemas reciben la denominación de Sistemas de identificación de tenedor final (o Beneficiario final, del inglés Beneficial owner).

Esta última clasificación es la adoptada, entre otros países, por Argentina; y por lo tanto la estructura de titularidad de valores negociables es administrada por la Caja de Valores S.A. bajo un sistema de Cuentas y Subcuentas, en el cual los intermediarios, llamados Depositantes, mantienen Cuentas a su nombre con un código numérico, de las cuales penden Subcuentas Comitente con sus propios códigos también numéricos, y en las que se registra la tenencia en valores negociables de cada uno de los clientes de aquéllos, además de los datos que la legislación exige para identificar a su titular. En tal sentido, la Ley de Nominatividad Nro. 24.587 y su Decreto Reglamentario Nro. 259/96 (Art. 6) exigen que cada subcuenta conste de los siguientes datos: Nombre o Denominación; Domicilio; Nacionalidad; CUIT si existiere; Documento o datos de inscripción para personas jurídicas.

Presunción de propiedad

La estructura de custodia de valores negociables así detallada, basada en un sistema de cuentas y subcuentas donde se administran tenencias a nivel del tenedor final, tiene una serie de derivaciones jurídicas desde la perspectiva de la central depositaria. En concreto, este doble juego de tenencia de valores negociables y datos personales del titular de cada subcuenta comitente, obedece a la presunción de propiedad que sobre tales valores establece la normativa a favor del titular de la subcuenta comitente (Ley 20.643 - Art. 30 inc. “d”).

Es por ello que, en el caso argentino, el sistema de identificación de tenedor final no sólo estipula la manera en que deben registrarse los valores negociables, sino que al establecer la presunción de propiedad también sienta las bases para determinar la solución legal ante eventuales falencias o incumplimientos de los intermediarios a tal precepto, funcionando los registros de la Caja de Valores S.A. como una suerte de oposición frente a terceros. Las ventajas asociadas a la estructura de custodia mencionada se vislumbran entonces en una perspectiva más beneficiosa para con el inversor, al permanecer su patrimonio segregado del resto de los clientes de su intermediario y a su vez del de éste mismo.

El sistema de subcuentas le permite también al inversor un mayor control de sus tenencias y por consiguiente de su intermediario, siendo que la información de los movimientos y las posiciones surge en forma directa de la Caja de Valores S.A. Por otro lado, se logra un mejor posicionamiento del tenedor individual en su relación con los emisores de los valores, por cuanto los certificados que representan las tenencias son expedidos en forma directa por la central depositaria y a nombre del propio titular de los valores negociables; siendo tales certificados suficiente respaldo para hacer valer los derechos que se derivan de la calidad de inversor.

Las virtudes señaladas nos llevan entonces a concluir en la existencia de un sistema de custodia de valores negociables que respeta plenamente los principios de segregación de patrimonio, permitiendo a su vez un eficaz ejercicio de los derechos del inversor ante terceros y ante los emisores.

 

El sistema de subcuentas le permite al inversor un mayor control de sus tenencias y por consiguiente de su intermediario, siendo que la información de los movimientos y las posiciones surge en forma directa de la Caja de Valores S.A.

Mandatos de Presidentes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires

Estas páginas de interés histórico-institucional recuerdan a los hombres que desempeñaron el más alto cargo de la BCBA durante un importante tramo de sus vidas.

En su dilatada trayectoria institucional, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires viene acompañando a la República desde su fundación, en 1854 y desde el propio inicio de su proceso de organización nacional, destacándose como un centro vital de la actividad económica en la que ininterrumpidamente a través de 155 años, se debatieron los más importantes asuntos que hacen al interés nacional.

Esta pujante Institución del sistema de economía libre, que también se ha ganado un reconocido prestigio internacional, continúa siendo un referente fundamental, cumpliendo significativas funciones en el complejo proceso de una moderna economía de Estado.

Desde entonces, 10 de julio de 1854, y desde su primer Presidente, Don Felipe Llavallol, las distintas personas que le sucedieron en cada gestión, representativas de las diversas fuerzas económicas del país, se fueron destacando y asumieron la responsabilidad de cada momento.

Todos ellos cumplieron en su tiempo con el mandato y las políticas que les fueron encomendadas, las cuales surgían de las disposiciones legales y reglamentarias establecidas al efecto. En esta extensa lista de sesenta y ocho presidentes que tuvieron hasta el momento, el honor y responsabilidad de dirigir el destino de esta tradicional Institución, corresponde destacar a algunos de ellos que, en más de una oportunidad, fueron electos por mayor cantidad de períodos a los realizados por otros presidentes.

Brevemente, se consigna a aquellos Presidentes que sobresalieron por esa particularidad de haber dirigido a la Asociación en una determinada cantidad de años que puntualmente se detalla.

 

Posición

Presidente

Período

Cantidad
de años

Total
de años

Juan Bautista Peña

1960 / 1965

5

 

 

 

1987 / 1992

5

 

 

 

1999 / 2002

3

13

Guillermo Padilla

1920 / 1932

12

12

Ernesto Aguirre

1932 / 1937

5

 

 

 

1939 / 1944

5

10

Luis E. Zuberbüller

1903 / 1904

1

 

 

 

1906 / 1907

1

 

 

 

1913 / 1918

5

7

Eustaquio A. Méndez Delfino

1944 / 1946

2

 

 

 

1956 / 1960

4

6

a

Eduardo B. Legarreta

1885 / 1886

1

 

 

 

1887 / 1891

4

5

b

José P. Hernández

1946 / 1949

3

 

 

 

1950 / 1952

2

5

c

Sebastián Pérez Tornquist

1972 / 1977

5

5

a

Carlos M. Huergo

1873 / 1874

1

 

 

 

1897 / 1899

2

 

 

 

1901 / 1902

1

4

b

Federico A. Peña

1968 / 1972

4

4

c

Julio A. Macchi

1994 / 1998

4

4

a

Constant Santa María

1859 / 1860

1

 

 

 

1862 / 1863

1

 

 

 

1870 / 1871

1

3

b

Ricardo O’Shee

1869 / 1870

1

 

 

 

1876 / 1878

2

3

c

Emilio Fernández

1879 / 1881

2

 

 

 

1882 / 1883

1

3

d

Francisco Pommez

1881 / 1882

1

 

 

 

1883 / 1884

1

 

 

 

1884 / 1885

1

3

e

Carlos T. Becu

1893 / 1895

2

 

 

 

1905 / 1906

1

3

f

Manuel Correa Morales

1907 / 1910

3

3

g

Antonio M. Delfino

1910 / 1913

3

3

h

Enrique E. Lütjohann

1949 / 1950

1

 

 

 

1952 / 1954

2

3

i

Luis M. Baudizzone

1965 / 1968

3

3

j

Julio J. Bardi

1980 / 1983

3

3

k

José Roberto Cantón

1984 / 1987

3

3

l

Julio Werthein

2002 / 2005

3

3

m

Adelmo J. J. Gabbi

2005 / 2006

1

 

 

 

2007 / 2010

3

4

 

Presentación de Roger Myerson en la BCBA

La política, pura competencia

El Premio Nobel de Economía 2007 exhortó a descentralizar las estructuras de gobierno y a promover la lógica del libre mercado en el ámbito de la función pública.

¿…Y si la realidad política de algunos países emergentes no fuera más que un juego de suma cero, en el que la sociedad en su conjunto jamás gana y los ciudadanos no obtienen nada sino a expensas del prójimo? Ésa fue sólo una de las muchas e inquietantes preguntas que quedaron flotando en el Salón de Actos de la BCBA, el 5 de octubre, tras la presentación del Premio Nobel de Economía 2007, Roger Myerson. “Todos los países tienen algún tipo de corrupción, pero su naturaleza depende de las reglas de juego”, explicó a la prensa el emérito profesor de Economía de la Universidad de Chicago. “Mi esperanza es que algún tipo de democracia pueda reducir la corrupción, al hacer al sistema político relativamente más competitivo”.

En el marco del ciclo mundial de conferencias International Harper Lecture, Myerson llegó al país presentado por los clubes de Egresados de las universidades argentinas de Chicago y de Harvard. “Metodología científica de la Teoría de los Juegos aplicada al diseño de instituciones políticas - El caso Pakistán - Lecciones para el resto del mundo y la Argentina”, fue el título de la disertación que tuvo como principal objetivo plantear la necesidad de lograr importantes reformas estructurales para fortalecer la competencia democrática. Entre otros distinguidos invitados, asistió a esta conferencia la embajadora de los Estados Unidos, Vilma Socorro Martínez, quien pronunció unas palabras durante la apertura del encuentro: “Las teorías de ciencias económicas aplicadas al diseño de las instituciones políticas son para mí un tema de gran importancia, especialmente con relación al desarrollo de la democracia”.

Barajar y dar de nuevo

En su reciente estudio del “caso paquistaní”, el Premio Nobel de Economía 2007 comparó el carácter bipartidista del sistema político del país asiático con la condición oligopólica en los mercados, y concluyó que -al igual que la competencia económica- la democracia se encuentra menoscabada cuando es ejercida por un número reducido de actores: “La primera propuesta es la descentralización política, la delegación de poder a nivel federal, provincial y municipal. Hay que tener múltiples niveles de poder: que el poder esté compartido entre gobiernos democráticos electos independientemente. En cada nivel puede haber políticos que tengan atribuciones independientes para tomar recursos públicos y mostrarle a la gente de su distrito -o de su provincia, o de la nación- lo que pueden hacer con ellos. La descentralización da más oportunidades a más personas para ejercer responsablemente el poder público. Si puede hacer un buen trabajo, un buen gobernador también puede ser un buen candidato para la Presidencia”.

En su carácter de moderador, el periodista Mariano Grondona intervino hacia el final del encuentro para conducir la disertación al plano de la realidad política argentina. Ante la hipótesis sugerida de que una creciente competencia entre los líderes políticos pudiera morigerar las prácticas venales en los sistemas de gobierno, el Dr. Grondona preguntó a Myerson hasta qué punto sería tolerable en la vida pública de un país un nivel determinado -siquiera mínimo- de corrupción. “No podemos ni debemos tolerar nada que comprometa el sistema de competencia política”, respondió Myerson, y explicó: “Las leyes contra la corrupción tienen que ser tomadas seriamente. La pregunta sería cómo hacer que nuestros líderes compitan para minimizar la corrupción y, más específicamente, cómo motivar a los ejecutivos honestos para que trabajen en el sector público, cuando allí se les paga menos que en el ámbito privado. En tal sentido, los sistemas de rendición de cuentas y la libertad de prensa son factores esenciales para el éxito político de una sociedad. Por ello, en este contexto de competencia política no importa lo que los líderes puedan hacer o no a corto plazo: si toman recursos para malgastarlos, a la larga, les resultará difícil mantener el poder”.

JUEGOS DE PODER

En diciembre de 2007, Roger Myerson recibió junto con sus colegas Leonid Hurwicz y Eric Maskin el Premio Nobel de Economía, por haber establecido las bases de la “Teoría del Diseño de Mecanismos”. Propuesta en la década del 60 por Hurwicz, dicha formulación surgió como un sub-campo de la Teoría de Juegos que -según la Real Academia de Ciencias sueca- “ha ayudado a los economistas a identificar mecanismos comerciales eficientes, esquemas regulatorios y procedimientos electorales”. Tal y como Myerson lo postuló oportunamente para “el caso Pakistán”, este esquema teórico puede aplicarse al estudio de los incentivos que afectan a las instituciones políticas y económicas: a saber, las motivaciones que impulsan a los sujetos en términos de recompensas por su desempeño como jugadores. Así, a partir de modelos generales abstractos que describen la forma en que las instituciones son definidas y puestas en vigor, se pueden analizar los efectos de diferentes estructuras políticas en la conducta competitiva de los actores que las integran y, consecuentemente, evaluar el desempeño de los gobiernos respecto de la promoción del bienestar general. “¿Cómo nos aseguramos de que los funcionarios de gobierno proporcionen buenos servicios a la población?”, se preguntó Myerson durante la disertación ofrecida en la BCBA. “Ésta es la solución: necesitamos muchas personas que tengan experiencia de gobierno y que actúen como agentes independientes, que compitan y se ofrezcan por el poder”.

 

REPERCUSIONES PERIODÍSTICAS

EL CRONISTA: “Myerson disertó ante un auditorio colmado de intelectuales y referentes del mundo económico local”.

ÁMBITO FINANCIERO: “El premio Nobel Roger Myerson explicó cómo minimizar la corrupción a través de una mayor competencia entre candidatos”.

CLARÍN: “El Nobel de Economía consideró que la Constitución ‘es muy vaga’ en lo que hace a la Coparticipación…”. 

LA NACIÓN: “Roger Myerson habla con pasión de política. Pero no lo hace motivado por la ideología, sino como un matemático que fundamenta cada una de sus afirmaciones…”.

La Embajadora Vilma Martínez saluda al Premio Nobel de Economía 2007

Mariano Grondona y Roger Myerson

Se agranda la familia bursátil

Tras la ampliación dispuesta por la BCBA, a partir de agosto, el Estado nacional, las provincias, los municipios y las entidades oficiales pueden solicitar la cotización de cheques de pago diferido.

La Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA) dictó una norma reglamentaria que amplía la negociación de cheques de pago diferido (CHPD). A partir del mes de agosto, el Estado nacional, los Estados provinciales, los gobiernos autónomos, los municipios, los entes autárquicos y las empresas y sociedades del Estado pueden solicitar a la entidad bursátil la negociación de los CHPD que entreguen a sus proveedores y contratistas. La BCBA garantiza a todos los eventuales participantes de esta plaza un ámbito de operatoria institucionalizada, con liquidez y formación objetiva de precios. Por su parte, la Gerencia Técnica y de Valores Negociables de la Asociación informó que la iniciativa fue generada en respuesta a una necesidad insatisfecha: “En el actual contexto de nuestra economía, la Bolsa había advertido la carencia que hasta ahora presentaba el sistema actual respecto de empresarios proveedores de bienes y servicios al sector público”. Por ello, sobre la base de la Resolución N° 16.166 dictada oportunamente por la Comisión Nacional de Valores, el Consejo y la Presidencia de la BCBA aprobaron las reformas pertinentes a la normativa vigente para habilitar el ingreso de estos nuevos actores al mercado de cheques.

De acuerdo con el Artículo 13, Sección IV, de la renovada Resolución de Consejo N° 2/2003, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires establece que la solicitud de cotización de CHPD librados por las entidades incorporadas “deberá ser presentada por funcionario debidamente autorizado al efecto y acompañada de copia de la ley, ordenanza, decreto u otra disposición que la autorice”, y agrega: “Asimismo deberá indicarse, de manera fundamentada, el monto máximo de cheques que podrá encontrarse en todo momento en el depósito de Caja de Valores S.A. De igual manera, dicho monto máximo deberá -dentro de los 90 días de iniciado cada ejercicio fiscal- ser ratificado o rectificado a efectos de la aprobación por esta Bolsa. Autorizada la cotización, la Bolsa notificará a la Libradora, dará a conocer el código de referencia que la identificará a los efectos de la negociación de sus cheques y efectuará la publicación correspondiente. La autorización de cotización que otorgue la Bolsa alcanzará a los instrumentos que ingresen al sistema de depósito de Caja de Valores S.A.”.

Operatoria récord

Desde el año 2003, la BCBA impulsa la negociación bursátil de CHPD librados por un amplio espectro de sujetos económicos pertenecientes al ámbito privado. Según el informe mensual del Departamento PyME de la Asociación, en agosto pasado el monto operado en concepto de este instrumento alcanzó la cifra récord de 89,5 millones de pesos entre ambas modalidades negociadas (documentos “avalados” y “patrocinados”). Durante el mes relevado se negociaron 2.358 cheques de pago diferido, cifra superior en un 7% a la registrada en julio, y en un 38% a la correspondiente a agosto de 2008. Al destacar el descenso de los tipos de interés para todos los plazos, el reporte indicó que “la tasa promedio para ambos sistemas fue del 14,21%, mientras que las tasas promedio ponderadas del sistema avalado y del patrocinado fueron de 14,54% y de 29,82% respectivamente”.

El 22 de diciembre de 2003 se inició la operatoria de Cheques de Pago Diferido en la Bolsa de Comercio.
Desde entonces, el instrumento se ha consolidado como un medio óptimo para el financiamiento de las PyMEs.

Código de Protección al Inversor: más que la suma de las partes

Autoridades de las entidades financieras de todo el país presentaron en la Comisión Nacional de Valores esta herramienta que tiene por objeto informar y proteger al público inversor.

El martes 5 de mayo se reunieron en el auditorio de la Comisión Nacional de Valores (CNV) las autoridades de las entidades vinculadas con el mercado de capitales de todo el país para presentar el Código de Protección al Inversor. La adopción de este conjunto de normas por parte de las distintas instituciones financieras -cada una con sus respectivas especificidades- apuesta a generar una mayor transparencia en el mercado. Asimismo, el emprendimiento persigue la posibilidad de brindarle al inversor -sea institucional o minorista- una herramienta más para medir los riesgos que asume en sus colocaciones.

El presidente de la CNV, Eduardo Hecker, resaltó el logro que significa que las distintas entidades se hayan puesto de acuerdo para redactar este código: “El trabajo del conjunto de las instituciones de la Argentina es importante. Hemos podido dejar de lado recelos y pequeñas conveniencias para pensar en algo más grande”. Por su parte, el presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), Adelmo Gabbi, coincidió con el titular de la CNV y subrayó la capacidad de colaboración entre las entidades que conforman el mercado de capitales local: “Necesitamos que este diálogo que hemos tenido se note en todos los ámbitos del país”. La importancia de esta iniciativa ilustra la máxima según la cual el todo es más que la suma de las partes.

Seguridad es sinónimo de desarrollo

La adopción del Código por parte de las instituciones financieras tiene como objeto último lograr un mayor crecimiento del flujo de inversiones. “El mercado está empequeñecido y lo tenemos que agrandar con transparencia y protección y, fundamentalmente, ser inteligentes y creativos para los nuevos instrumentos que seguramente vendrán”, se refirió al respecto Gabbi. El acento está puesto en recuperar la confianza del público inversor en el mercado de capitales para que, de esta forma, la plaza tome un nuevo impulso que se evidencie en los volúmenes operados.

Hace dos años, la CNV comenzó a trabajar -junto a los representantes del sector-  en los lineamientos de un código único de buenas prácticas, transparencia y protección al inversor. “Mejorar los estándares de seguridad fue el objetivo con el que trabajamos desde 2007, cuando nadie imaginaba la actual crisis internacional” dijo Hecker respecto de esta iniciativa. La Bolsa de Comercio cuenta con su Código de Protección al Inversor desde el pasado 27 de marzo del presente año, fecha que entró en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Diario de la Asociación. Todas las otras instituciones del sistema bursátil argentino también cuentan con este Código. En la Caja de Valores, por ejemplo, fue puesto en vigencia el 16 de abril, y en el Mercado de Valores, el 30 del mismo mes.

Adelmo Gabbi toma la palabra en la reunión, junto a las autoridades de la CNV

clic aquí para ver o bajar el archivo PDF del 'Código de Protección al Inversor'

Nuevo presidente de la Federación Iberoamericana de Bolsas

Adelmo Gabbi, titular de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires fue designado Presidente de la Federación Iberoamericana de Bolsas (FIAB) durante la XXXVI Asamblea General Ordinaria y Reunión Anual de dicha entidad, celebrada el 7 de setiembre de 2009 en Lima, Perú.

Durante el encuentro, que tuvo lugar en la Bolsa de Valores de la capital peruana, también fue elegido por los representantes de las Bolsas y Mercados Iberoamericanos, Joan Hortalà, titular de la Bolsa de Barcelona, como Vicepresidente de la FIAB. Ambos mandatarios tendrán una duración de dos años.

Además de estas bolsas, componen el Comité Ejecutivo de la FIAB los representantes de las entidades bursátiles de Brasil, México, Chile, Venezuela y Ecuador.

Un reconocimiento, importante, desde lo institucional y para el mercado argentino, que viene a completar una imagen de evolución de mercado, que continúa ofreciendo la Bolsa local.

Modificación de los estatutos

La Inspección General de Justicia aprobó la modificación del Estatuto de la BCBA dispuesta por la Asamblea General Extraordinaria que se celebrara en diciembre de 2008.

El organismo oficial, a cargo de los registros de asociaciones civiles y fundaciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, suscribió la medida a través de la Resolución N° 403 del 12 de mayo último. Meses antes, el 22 de diciembre de 2008, el Consejo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires había convocado a los socios de la Institución para celebrar la Asamblea General Extraordinaria oportunamente anunciada.

Con la asistencia de 342 asociados, la entidad puso entonces a consideración la reforma del Estatuto. Tras el debate pertinente, la modificación sugerida respecto de la ampliación del Consejo Directivo, de 36 a 48 miembros, fue suscrita por unanimidad. En particular, el Estatuto fue reformado en los siguientes puntos: Conformación del Consejo (artículo 19°, apartado “a”) e incisos “2”, “3”, “4”, “5”, “10” y “12”; artículos 21° y 22°; y la Disposición transitoria contemplando las vacantes a cubrir.

La exitosa realización de esta Asamblea General Extraordinaria, y la reciente aprobación de lo allí dispuesto por la Inspección General de Justicia, son hechos que ratifican la vocación democrática y participativa de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires: una de las instituciones más importantes de la Argentina.

 

Asamblea General Extraordinaria